EJERCICIO PARA LA MEJORA DE LA SALUD ÓSEA Y PREVENCIÓN DE OSTEOPOROSIS

La osteoporosis, según la Organización Mundial de la Salud, es una enfermedad que se caracteriza por una baja densidad mineral ósea y por un deterioro de la arquitectura del tejido óseo, lo que aumenta la fragilidad de los huesos y el riesgo de fractura.

“Si bien es cierto que la prevalencia de osteoporosis no es muy elevada, las consecuencias de una fractura osteoporótica son nefastas, ya que aumenta en gran medida el riesgo de discapacidad y mortalidad”. De hecho, tal y como explicó Alba Gómez en su intervención del pasado martes 23 de mayo, en el programa Escúchate, de Aragón Radio, 1 de cada 3 hombres y 1 de cada 5 mujeres fallecen en el año posterior a la fractura.

Aunque la osteoporosis sea una “enfermedad silenciosa” que no tiene síntomas como dolor, podemos conocer cuáles son los factores de riesgo que predisponen a una persona a desarrollar esta patología. Historial familiar de osteoporosis, sexo femenino, edad superior a 70 años, dieta baja en calcio y vitamina D, tratamientos con corticoides, la inmovilización prolongada o el sedentarismo son algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad.

Colaboración de Alba Gómez Cabello (col. 55.290) en Aragón Radio (23-5-17)

 

Alba Gómez, miembro de la Junta de Gobierno del COLEFA y profesora del Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza, explicó que la práctica de ejercicio físico es fundamental para la prevención de la osteoporosis. “El ejercicio físico es a día de hoy el principal tratamiento no farmacológico de cara a mejorar la salud ósea y prevenir la osteoporosis”. Los niños que durante su infancia y juventud han practicado ejercicio de manera regular, han ganado más densidad mineral y tienen una estructura ósea más resistente, por lo que acaban teniendo menos riesgo tanto de osteoporosis como de fractura cuando son mayores.

En cuanto al tipo de ejericio, Gómez explicó que el más indicado para la prevención sería “aquel que tiene un impacto o carga mecánica sobre el hueso”. Es en este tipo de ejercicio cuando se va a producir una activación de las células encargadas de la formación de masa ósea. Actividades como correr, fútbol o baloncesto serían por tanto positivas, mientras que deportes como la natación o el ciclismo deberían ser complementados con otros ejercicios para favorecer la osteogénesis y mejorar la salud de los huesos a edades tempranas.

Además, el ejercicio también puede resultar muy positivo en las personas mayores con osteoporosis. En este grupo de población, el entrenamiento de fuerza puede ayudar a mejorar la densidad mineral ósea o al menos ralentizar la pérdida de hueso que se produce con el envejecimiento. Por otra parte, el entrenamiento de equilibrio ayuda a disminuir el riesgo de caída, causa principal de las fracturas óseas, por lo que este tipo de ejercicio también es muy beneficioso en las personas con osteoporosis.

Para finalizar, en estas personas con osteoporosis no se deberían hacer ejercicios que supongan movimientos bruscos o saltos, ya que al tener los huesos debilitados podrían aumentar el riesgo de fractura.

Para una adecuada planificación y poder obtener beneficios sobre la salud ósea a través del ejercicio, se recomienda consultar a los Educadores Físicos. Son ellos, los graduados y licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, quienes podrán aconsejarte sobre el tipo de ejercicio más adecuado.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace:
http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=156877

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