Gimnasias suaves. Cuidarse desde la conciencia

Vivimos en un mundo caótico, con continuo estrés y ritmos vertiginosos… Nos dicen que cuidarnos es bueno, continuamente nos “bombardean” con eso de “ser saludable”… Hacemos malabares con nuestras agendas para sacar un rato y poder ir al gimnasio, al partidillo con amigos o salir a correr a nuestro aire… Sin embargo, muchas veces el objetivo de ejercitar nuestro cuerpo es meramente motor, así que hoy descubrimos otro tipo de actividades que nos pueden aportar otros beneficios.

-Colaboración de Lucía Sagarra (colegiada nº 58533) en Aragón Radio (13-03-18)-

Las llamadas gimnasias suaves son un tipo de prácticas que se centran en la conciencia del movimiento, y que a menudo son definidas como ejercicios que apuestan por la conexión “MENTE-CUERPO”.

Sagarra, en su intervención en el programa Escúchate de Aragón Radio detalló que “el origen de estas prácticas se remonta a épocas milenarias y tienen una gran influencia de la cultura oriental. Este tipo de actividades ponen su atención en el plano cognitivo del movimiento y consecuentemente en tomar conciencia del movimiento, produciendo sensaciones de relajación y bienestar”.

Este tipo de prácticas llevadas a cabo desde el movimiento consciente requiere de una cierta práctica y comprenderlas desde su naturaleza puede resultar al principio algo complejo. Por ejemplo, la respiración es algo que está muy presente en la mayoría de las gimnasias suaves. Para entender el término de respiración consciente deberíamos pensar en “las veces que a lo largo del día respiramos de forma consciente, tratando de inspirar profundamente, haciendo que nuestro pecho y abdomen se hinchen hasta oxigenar cada célula de nuestro cuerpo. Lo cierto es que la mayor parte de las veces tendemos a realizar respiraciones claviculares limitando nuestra expansión pulmonar y llenado completo. Las gimnasias suaves se centran en la respiración consciente”.

Otro de los aspectos importantes de este tipo de prácticas es reproducir los movimientos naturales del cuerpo y revertir posturas del día a día. A este respecto Sagarra remarcó que “vivimos en cuerpos encorsetados, viciados a ciertas posturas poco higiénicas, por ello las gimnasias suaves buscan flexibilizar musculatura que está en tensión durante la mayor parte del día a día”.

Las gimnasias suaves podrían clasificarse en función del objetivo que persiguen, “de esta forma es posible distinguir aquellas que buscan un reequilibrio y corrección postural, un reequilibro emocional o la conexión mente-cuerpo”.

En cuanto a los tipos de gimnasias suaves más conocidas Sagarra destacó “la espalda sana como actividad que busca una ergonomía postural que persigue el fortalecimiento y estiramiento de ciertas partes de la espalda que son susceptibles de tensiones y sobrecargas musculares, o el stretching, como la realización de estiramientos analíticos de todo el cuerpo desde la conciencia y la respiración”.

Entre las prácticas de origen oriental, Sagarra remarcó el Tai-Chi como una práctica capaz de centrar la energía interior del cuerpo y de sentir el movimiento para realizar acciones precisas como ondulaciones, rotaciones, presiones o empujes, todas ellas acompañadas de la respiración.

En relación a las prácticas con una finalidad de reequilibrio emocional, Sagarra destacó el Qigoin (Chi Kung) por su ejercitación a partir de la energía. “Se trata de un arte de posturas corporales encadenadas que intentan reproducir el equilibrio entre el mundo interior y exterior. Persigue la activación del flujo de energía del cuerpo y de las emociones mediante un trabajo consciente de la respiración y la flexibilidad”.

A la hora de introducirse o iniciarse en este tipo de gimnasias, Sagarra remarcó la importancia de la figura del educador deportivo que ayude a la persona a tomar conciencia de su movimiento, alineación corporal, adaptación de determinadas posturas, correcciones y consideraciones de las limitaciones de las personas.

 

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace (minuto 40’30”): http://www.aragonradio.es/podcast/emision/168949/

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