EFECTOS DE LOS ESTIRAMIENTOS SOBRE EL RENDIMIENTO Y LA PREVENCIÓN DE LESIONES DEPORTIVAS

 

Aunque la mayoría de la población ya conoce la importancia de los estiramientos, últimamente existe cierta controversia sobre si se debe estirar o no antes de realizar algún tipo de actividad física. El colegiado Fran Mata, expuso la evidencia científica actual sobre este asunto y explicó cómo se deben realizar los estiramientos para que sean efectivos, en el espacio semanal del COLEFA en el programa “Escúchate” de Aragón Radio.

-Colaboración de Fran Mata (colegiado número 55.523) en Aragón Radio (20-6-2017)-

Fran Mata, miembro del Colegio Oficial de Educadores Físicos de Aragón, señaló que al hacer deporte nuestros músculos realizan continuas contracciones para hacer los gestos deportivos y estabilizar nuestras articulaciones, entre otras funciones.

Muchas de estas contracciones son excéntricas, en las que el músculo resiste grandes fuerzas de estiramiento, siendo a menudo las causantes de lesiones musculares como las roturas de fibras. Por ello, antes de hacer deporte debemos realizar ejercicios de calentamiento y estiramientos que doten al músculo de una temperatura y elasticidad adecuadas.

Sin embargo, Mata afirma que realizar unos estiramientos inadecuados que estiren y relajen en exceso las fibras también puede ser contraproducente,  ya que un músculo demasiado laxo no tendrá el tono suficiente para estabilizar nuestras articulaciones ante las grandes fuerzas a las que se ven sometidas en los cambios de dirección, velocidad y golpes producidos en los deportes, corriendo el riesgo de sufrir alguna lesión articular como las temidas roturas de ligamentos.

“La clave está en alcanzar un equilibrio entre la stiffness o rigidez muscular y la complianza o laxitud muscular”, siendo necesario para ello ponerse en manos de un Educador Físico, quien nos dirá qué tipo de estiramientos debemos realizar en función de nuestro deporte y nuestras características personales.

Existen dos grandes grupos de estiramientos, los estáticos y los dinámicos. Los primeros son los más comunes, aquellos en los que manteniendo posiciones fijas buscamos elongar al máximo las fibras musculares con el objetivo de relajar la musculatura, por lo que generalmente se reservará su uso para después del ejercicio. Esta es la hipótesis que defienden las recientes investigaciones científicas demostrando que la realización de estiramientos estáticos antes del ejercicio disminuye los niveles de fuerza, potencia y la capacidad reactiva del músculo considerablemente, pudiendo aumentar el riesgo de lesión y mermar nuestro rendimiento deportivo.

Por ello, hoy en día se recomienda realizar antes del ejercicio otras técnicas más adecuadas que consiguen elongar las fibras sin llegar a relajarlas, quedando un músculo reactivo y preparado para realizar los movimientos potentes que requieren los deportes. Estos son los estiramientos en tensión activa que combinan estiramiento y contracción y los estiramientos dinámicos en los que se realizan movimientos repetidos y enérgicos sin llegar al límite articular como saltos, zancadas o balanceos. Un ejemplo son los balanceos de pierna que realizan los futbolistas durante el calentamiento o el movimiento de abrir y cerrar brazos que hace un nadador antes de entrar al agua, ambos buscan la elongación del músculo mediante la contracción de su antagonista, siendo movimientos más parecidos a los gestos deportivos que preparan a nuestra musculatura para la actividad posterior.

Sin embargo, una vez acabada la sesión el objetivo es el contrario. Nuestros músculos se encuentran congestionados fruto del estrés provocado por el ejercicio y debemos relajarlos para disminuir ese hipertono mediante la realización de estiramientos estáticos. Mata señala que es muy importante estirar de manera suave y progresiva, ya que si somos demasiado bruscos y sometemos al músculo a una tensión excesiva se activa un reflejo de protección que lo contrae para que no se rompa, por lo que en lugar de relajarlo conseguimos el efecto contrario, congestionarlo aún más.

Para finalizar, Mata señaló que aunque existan ciertas pautas generales siempre hay que adaptarse a las características personales de cada sujeto, habiendo casos en los que la realización de estiramientos estáticos sí estará indicada antes del ejercicio. Un ejemplo muy común es la falta de elasticidad y el acortamiento de isquiotibiales que suelen padecer las personas que trabajan muchas horas sentadas, debiendo estirar previamente esa musculatura durante el calentamiento.

Algo parecido ocurre en el caso de las mujeres que suelen llevar zapato de tacón. Su uso continuado puede provocar un acortamiento del gemelo y del tendón de Aquiles, siendo necesario trabajar su elasticidad antes de hacer actividades deportivas, sobre todo si estas requieren de movimientos explosivos, ya que si no corremos el riesgo de sufrir graves lesiones.

Por todo ello, desde el COLEFA resaltan la importancia de recurrir a un Educador Físico que nos recomendará los estiramientos adecuados para cada persona y cada momento.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace: http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=158108

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UTILIDAD DE LA MEDICIÓN DE LA FRECUENCIA CARDÍACA EN EL RENDIMIENTO

La medición de la frecuencia cardíaca antes, durante y después de una sesión de entrenamiento, puede aportar información de gran utilidad para aquellos a los que les gusta practicar ejercicio.

-Colaboración de Alba Gómez Cabello (col. 55.290) en Aragón Radio (30-5-17)-

Alba Gómez, Vocal del Colegio de Licenciados en Educación Física de Aragón y Profesora del Centro Universitario de la Defensa, explicó en su intervención del pasado martes 30 de mayo, en el programa Escúchate de Aragón Radio, que la frecuencia cardíaca puede aportar información muy valiosa a aquellas personas que practican ejercicio físico.

“La frecuencia cardíaca en reposo nos puede informar acerca del estado de condición física de una persona”, ya que el entrenamiento continuado a lo largo del tiempo hace que esta vaya disminuyendo. Por otra parte, “el ritmo al que la frecuencia cardíaca disminuye después de un determinado ejercicio, va a ser un indicador de la capacidad de recuperación que tiene una persona”.

En relación a la frecuencia cardíaca durante la actividad, Gómez destacó que esta permite conocer “cuál es la respuesta de nuestro cuerpo al esfuerzo; es decir, vamos a conocer la intensidad del ejercicio”. El control de esta intensidad es muy importante ya que por un lado puede ayudarnos a determinar la duración del ejercicio que estemos practicando, y por otra parte, en función de esta frecuencia cardíaca conseguiremos unas adaptaciones u otras en el organismo.

Las dos maneras más sencillas de poder monitorizar este parámetro son la medición manual del pulso con los dedos índice y corazón en la zona del cuello (pulso carotídeo) o muñeca (pulso radial), o bien con el uso de un pulsómetro. Esta última opción, además de ser la más fiable, también permite medir la frecuencia cardíaca durante el ejercicio sin necesidad de interrumpir el entrenamiento. Además, tal y como señaló Gómez, aunque existen modelos muy caros y con una gran cantidad de prestaciones, podemos obtener uno de estos dispositivos por un precio inferior a 20 euros.

En cuanto a las recomendaciones de frecuencia cardíaca para poder finalizar con éxito una carrera, como la 10 K del pasado domingo en Zaragoza, o para mejorar en los entrenamientos, lo mejor es que se consulte a un Educador Físico, ya que será la persona que mejor nos pueda aconsejar. Aunque existe una gran variación entre personas, Gómez dio unas pautas generales. “Durante la carrera no se debería superar el 85-90% de la frecuencia cardíaca máxima, ya que si superamos esta intensidad, sobrepasamos el umbral anaeróbico y comenzamos a acumular ácido láctico en las fibras musculares”. En relación a la intensidad en los entrenamientos, esta dependerá de factores como la condición física de una persona o el momento de la temporada en el que estemos.

En personas con una condición física baja, entrenamientos realizados al 70% de la frecuencia cardíaca máxima, o incluso menos, ya van a producir mejoras en la forma física. Sin embargo, las personas entrenadas y cuyo objetivo sea mejorar en las carreras, deberán entrenar a intensidades superiores, mínimo del 80-85% de la frecuencia cardíaca máxima.

Gómez explicó que para poder calcular nuestra frecuencia cardíaca máxima lo mejor es hacerse una prueba de esfuerzo con un Educador Físico o con un Médico del Deporte. No obstante, existen fórmulas muy sencillas que también nos van a permitir estimarla, como la de 220 menos la edad (220-edad). Hablar, sin embargo, de pulsaciones por minuto sin tener en cuenta este parámetro podría ser un error, ya que la frecuencia cardíaca máxima va disminuyendo con la edad, por lo que siempre es más adecuado hablar de porcentajes para poder hacer un entrenamiento más individualizado.

Otra cuestión que la Vocal del COLEFA aclaró fue la idea de que este parámetro no sirve para todos los entrenamientos. “La medición de la frecuencia cardíaca para controlar la intensidad va a ser de utilidad en ejercicios de carácter aeróbico, como correr o ir con la bici, pero para otros tipos de ejercicio, como los de velocidad o el trabajo con pesas en gimnasio, necesitaremos utilizar otros métodos, como por ejemplo el número de repeticiones”.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace: http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=157188

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EJERCICIO PARA LA MEJORA DE LA SALUD ÓSEA Y PREVENCIÓN DE OSTEOPOROSIS

La osteoporosis, según la Organización Mundial de la Salud, es una enfermedad que se caracteriza por una baja densidad mineral ósea y por un deterioro de la arquitectura del tejido óseo, lo que aumenta la fragilidad de los huesos y el riesgo de fractura.

“Si bien es cierto que la prevalencia de osteoporosis no es muy elevada, las consecuencias de una fractura osteoporótica son nefastas, ya que aumenta en gran medida el riesgo de discapacidad y mortalidad”. De hecho, tal y como explicó Alba Gómez en su intervención del pasado martes 23 de mayo, en el programa Escúchate, de Aragón Radio, 1 de cada 3 hombres y 1 de cada 5 mujeres fallecen en el año posterior a la fractura.

Aunque la osteoporosis sea una “enfermedad silenciosa” que no tiene síntomas como dolor, podemos conocer cuáles son los factores de riesgo que predisponen a una persona a desarrollar esta patología. Historial familiar de osteoporosis, sexo femenino, edad superior a 70 años, dieta baja en calcio y vitamina D, tratamientos con corticoides, la inmovilización prolongada o el sedentarismo son algunos de los factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad.

Colaboración de Alba Gómez Cabello (col. 55.290) en Aragón Radio (23-5-17)

 

Alba Gómez, miembro de la Junta de Gobierno del COLEFA y profesora del Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza, explicó que la práctica de ejercicio físico es fundamental para la prevención de la osteoporosis. “El ejercicio físico es a día de hoy el principal tratamiento no farmacológico de cara a mejorar la salud ósea y prevenir la osteoporosis”. Los niños que durante su infancia y juventud han practicado ejercicio de manera regular, han ganado más densidad mineral y tienen una estructura ósea más resistente, por lo que acaban teniendo menos riesgo tanto de osteoporosis como de fractura cuando son mayores.

En cuanto al tipo de ejericio, Gómez explicó que el más indicado para la prevención sería “aquel que tiene un impacto o carga mecánica sobre el hueso”. Es en este tipo de ejercicio cuando se va a producir una activación de las células encargadas de la formación de masa ósea. Actividades como correr, fútbol o baloncesto serían por tanto positivas, mientras que deportes como la natación o el ciclismo deberían ser complementados con otros ejercicios para favorecer la osteogénesis y mejorar la salud de los huesos a edades tempranas.

Además, el ejercicio también puede resultar muy positivo en las personas mayores con osteoporosis. En este grupo de población, el entrenamiento de fuerza puede ayudar a mejorar la densidad mineral ósea o al menos ralentizar la pérdida de hueso que se produce con el envejecimiento. Por otra parte, el entrenamiento de equilibrio ayuda a disminuir el riesgo de caída, causa principal de las fracturas óseas, por lo que este tipo de ejercicio también es muy beneficioso en las personas con osteoporosis.

Para finalizar, en estas personas con osteoporosis no se deberían hacer ejercicios que supongan movimientos bruscos o saltos, ya que al tener los huesos debilitados podrían aumentar el riesgo de fractura.

Para una adecuada planificación y poder obtener beneficios sobre la salud ósea a través del ejercicio, se recomienda consultar a los Educadores Físicos. Son ellos, los graduados y licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, quienes podrán aconsejarte sobre el tipo de ejercicio más adecuado.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace:
http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=156877

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NUTRICIÓN ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE UNA CARRERA DE LARGA DISTANCIA

Hoy en día las carreras populares, y el llamado “running” en general, tienen cada vez más adeptos. Es fundamental tener en cuenta variables como las características de la carrera, el tipo de entrenamiento realizado, el frío o el calor, o la nutrición, con el objetivo de optimizar el rendimiento, entre otros.

 Borja Muñiz, educador deportivo y especialista en el entrenamiento con atletas y corredores aficionados, viene para aconsejarnos sobre estrategias nutricionales para optimizar el rendimiento en una carrera de larga distancia.

 

-Colaboración de Borja Muñiz (colegiado nº 58155) en Aragón Radio (16-5-17)-

El control de la alimentación para una carrera parece ser importante pero, ¿a partir de qué distancia? Borja Muñiz explicó que realmente la utilización de los hidratos de carbono tiene lugar desde ejercicios intensos de 2 minutos hasta ejercicios de 120 minutos, solo que varía la utilización de estos por el organismo. Muñiz hizo hincapié en los ejercicios que provocan el agotamiento entre 45 min y 3 horas (donde encajaría la mayor parte de las carreras populares), destacando la importancia de la transformación de las grasas y de los hidratos de carbono en energía. El colegiado explicó que “la proporción de utilización de estos depende principalmente de la duración y la intensidad del ejercicio, el nivel del corredor, los hábitos dietéticos y la ingesta de hidratos antes y durante el ejercicio”.

Muñiz se centró en explicar con detalle la importancia de los hidratos durante la carrera, incidiendo en que “el agotamiento de los depósitos de glucógeno es determinante en la aparición de la fatiga y agotamiento”.

En relación a la alimentación previa a la carrera (de duración a partir de 1h aproximadamente), Muñiz explicó que, con sus deportistas, utiliza la estrategia de la “supercompensación” de los depósitos de glucógeno. Esta estrategia se compone de una primera fase de vaciado de los depósitos de glucógeno (3 días de dieta pobre en hidratos), seguida de 3 días de llenado (3 días de dieta rica en carbohidratos).

Además, Muñiz manifiesta que “el control de la alimentación afecta a todo tipo de corredores, tanto a los aficionados como a la élite”. Sin embargo, también expone que deportistas de élite no necesitarían esa fase de vaciado, siendo suficiente 2-3 días de llenado para obtener los mismos beneficios.

En referencia al tipo de alimentación aconsejable durante los días previos a la carrera, Muñiz recomienda una alimentación pobre en hidratos de carbono (aproximadamente 20% de la dieta total) durante los 3 días de descarga, mientras que esta cantidad aumentaría hasta el 80-85% durante los 3 días de llenado. Alimentos ricos en hidratos de carbono que recomienda son, por ejemplo, la patata, el arroz, la pasta, cereales y otros alimentos ricos en fibra.

Haciendo alusión a la ingesta durante la carrera, cuando esta dura 1 hora o más, debe tenerse en cuenta que “la ingesta de hidratos de carbono mejora el rendimiento entre un 2% y un 3%”. Aunque es posible encontrarse con corredores que tengan problemas gastrointestinales a la hora de digerir alimentos sólidos o líquidos al mismo tiempo que hacen ejercicio. En relación a este problema, Muñiz explicó una alternativa con base científica, exponiendo que el enjuague bucal con una bebida rica en hidratos de carbono causa efectos positivos sobre el rendimiento, debido a una señal “engañosa” enviada desde las papilas gustativas al sistema nervioso central, y de este a la musculatura.

Para terminar, Muñiz recalcó que la ingesta de hidratos 2 horas después de la competición tiene una gran utilidad a la hora de llenar más rápidamente los depósitos de glucógeno y, en consecuencia, estar en mejores condiciones en caso de tener que entrenar al día siguiente. Si estos hidratos ingeridos tras la competición se consumen conjuntamente con proteína, concluye, se consigue acelerar el proceso de absorción de estos hidratos y por lo tanto acelerar todavía más el llenado de los depósitos de glucógeno.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace:http://www.aragonradio.es/podcast/emision/muevete-la-nutricion-relacionada-con-las-carreras-de-largo-recorrido

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ENTRENAMIENTO DE ALTA INTENSIDAD

La medición de la frecuencia cardíaca antes, durante y después de una sesión de entrenamiento, puede aportar información de gran utilidad para aquellos a los que les gusta practicar ejercicio.

-Colaboración de Alba Gómez Cabello (col. 55.290) en Aragón Radio (30-5-17)-

Alba Gómez, Vocal del Colegio de Licenciados en Educación Física de Aragón y Profesora del Centro Universitario de la Defensa, explicó en su intervención del pasado martes 30 de mayo, en el programa Escúchate de Aragón Radio, que la frecuencia cardíaca puede aportar información muy valiosa a aquellas personas que practican ejercicio físico.

“La frecuencia cardíaca en reposo nos puede informar acerca del estado de condición física de una persona”, ya que el entrenamiento continuado a lo largo del tiempo hace que esta vaya disminuyendo. Por otra parte, “el ritmo al que la frecuencia cardíaca disminuye después de un determinado ejercicio, va a ser un indicador de la capacidad de recuperación que tiene una persona”.

En relación a la frecuencia cardíaca durante la actividad, Gómez destacó que esta permite conocer “cuál es la respuesta de nuestro cuerpo al esfuerzo; es decir, vamos a conocer la intensidad del ejercicio”. El control de esta intensidad es muy importante ya que por un lado puede ayudarnos a determinar la duración del ejercicio que estemos practicando, y por otra parte, en función de esta frecuencia cardíaca conseguiremos unas adaptaciones u otras en el organismo.

Las dos maneras más sencillas de poder monitorizar este parámetro son la medición manual del pulso con los dedos índice y corazón en la zona del cuello (pulso carotídeo) o muñeca (pulso radial), o bien con el uso de un pulsómetro. Esta última opción, además de ser la más fiable, también permite medir la frecuencia cardíaca durante el ejercicio sin necesidad de interrumpir el entrenamiento. Además, tal y como señaló Gómez, aunque existen modelos muy caros y con una gran cantidad de prestaciones, podemos obtener uno de estos dispositivos por un precio inferior a 20 euros.

En cuanto a las recomendaciones de frecuencia cardíaca para poder finalizar con éxito una carrera, como la 10 K del pasado domingo en Zaragoza, o para mejorar en los entrenamientos, lo mejor es que se consulte a un Educador Físico, ya que será la persona que mejor nos pueda aconsejar. Aunque existe una gran variación entre personas, Gómez dio unas pautas generales. “Durante la carrera no se debería superar el 85-90% de la frecuencia cardíaca máxima, ya que si superamos esta intensidad, sobrepasamos el umbral anaeróbico y comenzamos a acumular ácido láctico en las fibras musculares”. En relación a la intensidad en los entrenamientos, esta dependerá de factores como la condición física de una persona o el momento de la temporada en el que estemos.

En personas con una condición física baja, entrenamientos realizados al 70% de la frecuencia cardíaca máxima, o incluso menos, ya van a producir mejoras en la forma física. Sin embargo, las personas entrenadas y cuyo objetivo sea mejorar en las carreras, deberán entrenar a intensidades superiores, mínimo del 80-85% de la frecuencia cardíaca máxima.

Gómez explicó que para poder calcular nuestra frecuencia cardíaca máxima lo mejor es hacerse una prueba de esfuerzo con un Educador Físico o con un Médico del Deporte. No obstante, existen fórmulas muy sencillas que también nos van a permitir estimarla, como la de 220 menos la edad (220-edad). Hablar, sin embargo, de pulsaciones por minuto sin tener en cuenta este parámetro podría ser un error, ya que la frecuencia cardíaca máxima va disminuyendo con la edad, por lo que siempre es más adecuado hablar de porcentajes para poder hacer un entrenamiento más individualizado.

Otra cuestión que la Vocal del COLEFA aclaró fue la idea de que este parámetro no sirve para todos los entrenamientos. “La medición de la frecuencia cardíaca para controlar la intensidad va a ser de utilidad en ejercicios de carácter aeróbico, como correr o ir con la bici, pero para otros tipos de ejercicio, como los de velocidad o el trabajo con pesas en gimnasio, necesitaremos utilizar otros métodos, como por ejemplo el número de repeticiones”.
La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace: http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=155940

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ACTIVIDAD FÍSICA Y EMBARAZO

El embarazo es un período transitorio de la mujer que se caracteriza por un cambio de hábitos. Son muchas las mujeres que hoy en día deciden realizar actividad física durante la gestación para sentirse mejor, mitigar los efectos secundarios o simplemente para reportar un beneficio al bebe.

 

Para dar respuesta a todas las preguntas relacionadas con el ejercicio físico durante el embarazo, la colegiada y profesora de la Universidad San Jorge, Lucía Sagarra, analizó el pasado 9 de mayo en Aragón Radio las consideraciones a tener en cuenta durante esta etapa de la mujer.

 

– Colaboración de Lucía Sagarra (colegiada nº 58533) en Aragón Radio (9-5-17)-

 

Para iniciarse en la práctica de actividad física drurante el embarazo, la mujer debe contar con la aprobación del médico especialista o matrona en su primera ecografía prenatal. La colegiada Lucía explicó que esta fase suele coincidir con la semana 6-12 y es importante tener esta aprobación para descartar posibles riesgos.

En cuanto a los cambios que se producen en la mujer gestante y que se deben tener en cuenta a la hora de hacer ejercicio, destacan los de origen cardiovascular, ya que “durante el embarazo la frecuencia cardíaca en reposo aumenta” debido a que a nivel respiratorio se produce una compresión del diafragma que reduce la capacidad inspiratoria. Por otra parte, también existen cambios hormonales, músculo esqueléticos y metabólicos. “Sabemos que la mujer embarazada aumenta su requerimiento y necesidades energéticas, este aspecto lo debemos tener en cuenta a la hora de plantear un programa de ejercicio físico, la mujer puede llegar a necesitar un aporte extra de 300 kcal, sobre todo después del segundo trimestre”.

 

 

Frente a la pregunta de si las mujeres sedentarias pueden realizar actividad física regular durante el embarazo, Sagarra fue firme al argumentar que hoy en día se sabe que durante el embarazo las mujeres pueden beneficiarse de “mejoras en la capacidad aeróbica, tolerancia de esfuerzos, mejora de la autoestima y confianza, mejor control del peso así como reduccción de las posibilidades de desarrollar una diabetes gestacional, entre otros”. Por otro lado, un programa de ejercicio físico que incluya trabajo de fuerza, va a producir un aumento de la fuerza resistencia que le va a procurar un mejor control postural a la mujer y atenuación de los dolores de espalda”.

 

En relación al planteamiento del programa a llevar a cabo por los Educadores Físicos, este debería iniciarse a partir del segundo trimestre del embarazo. Además, tal y como explicó Sagarra, “se debe insistir en que la mujer gestante realice actividad física de forma regular y no ocasional”.

 

A la hora de realizar un programa de ejercicio físico, Sagarra remarcó una serie de consideraciones a tener en cuenta como las posiciones de trabajo, “durante el último trimestre se deben evitar posiciones tumbadas boca arriba; la posición en cuadrupedía es segura para la mujer”. Para el control de la intensidad de las sesiones es mejor contar con la percepción subjetiva del esfuerzo (Escala de Borg) que la frecuencia cardíaca. Se deben evitar ambientes muy calurosos o con alta humedad, y además se debe insistir en que la mujer embarazada se hidrate antes, durante y después de la práctica.

En cuanto a las rutinas de ejercicios, Sagarra puntualizó que “deberían incluirse ejercicios de fortalecimiento de suelo pélvico así como de la musculatura abdominal, no incluyendo ejercicios de flexo-extensión del tronco, para no producir mayor elongación de la diastasis”. El tipo de ejercicio aconsejado, se basa en la combinación de trabajo aeróbico y fuerza resistencia, desaconsejándose las prácticas a elevadas alturas, deportes o prácticas de impacto con riesgo de golpes así como prácticas de buceo o submarinismo.

 

En cuanto a las consideraciones que deben alertar tanto a las mujeres embarazadas como a los Educadores Físicos, hay que saber que “los esfuerzos no controlados o excesivamente intensos aumentan el riesgo de parto prematuro”. En cuanto a las contraindicaciones para no realizar práctica de actividad física destacan: la hipertensión, embarazo múltiple, historia de parto prematuro, sangrado persistente, abortos previos habituales o un retraso en el crecimiento intrauterino.

 

Por último, “una vez la mujer ha dado a luz, se aconseja que esta retome la práctica de actividad regular pasadas unas 4-6 semanas en caso de parto natural y 8-10 en el caso de cesárea”.

 

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace:

http://www.aragonradio.es/podcast/tag/lucia-sagarra

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CONSEJOS PARA PREVENIR Y ATENDER LAS PEQUEÑAS LESIONES

La práctica deportiva y de la actividad física en ocasiones viene acompañada de lesiones o accidentes que en muchos casos pueden ser evitables o incluso, con unos pequeños consejos, minimizados. A ellos se refirió la colegiada Lucía Sagarra en la colaboración semanal del COLEFA en el programa “Escúchate”, de Aragón Radio, el martes 28 de marzo.

 

-Colaboración de Lucía Sagarra (col. 58.533) en Aragón Radio (28-3-17)-

Sagarra es Licenciada en Actividad Física y Deporte, Graduada en Enfermería y actualmente ejerce como docente en la Universidad San Jorge, desde donde realiza sus investigaciones.

“Antes de comenzar a practicar cualquier actividad física habría que tener una recomendación general: Es muy aconsejable realizar un reconocimiento médico que nos diga que podemos someter a nuestro cuerpo a determinados esfuerzos; igualmente la realización de una prueba de esfuerzo llevada a cabo bajo supervisión, nos va a permitir detectar posibles anomalías cardíacas y determinar nuestros límites fisiológicos”

Lucía Sagarra recordó que se estima que el 75% de las personas que practican deporte lo hacen sin federar, por lo que no se tiene constancia de que se sometan a este tipo de pruebas o controles.

Al mismo tiempo, otra de las cuestiones en las que hizo hincapié fue en la necesidad de que los centros deportivos, gimnasios u otros lugares donde se realizan estas actividades dispongan de algún tipo de documento para que la persona que decide iniciarse en la práctica asegure que no tiene ningún antecedente o enfermedad que le impida someter al cuerpo a un esfuerzo.

Por último Sagarra remarco que es necesario un buen asesoramiento por un profesional debidamente titulado, “ya que así nos van a indicar cuál es la actividad que mejor nos va a venir”.

En relación a práctica deportiva

Entre los muchos consejos o precauciones que ayudan a prevenir los accidentes o lesiones se encuentran algunas cuestiones como “escuchar al cuerpo, tenemos que conocer nuestras limitaciones”. También es importante “aplicar criterios de entrenamiento, evitar las fluctuaciones excesivas, en los que nos encontramos con momentos de gran intensidad o motivación (después de Navidad, antes del verano…) y otros en los que no hacemos nada”. Eso sin olvidar aspectos tan básicos como el calentamiento o la correcta hidratación, “es recomendable ingerir unos 250 mililitros de agua antes de comenzar el ejercicio, durante el ejercicio también la misma cantidad, con periodos de 30 minutos, no hay que esperar a la aparición de la sed. Una vez concluida la actividad, un litro de agua por cada kilo perdido”.

 

Consejos para los accidentes leves

 

Los tipos de accidentes que se pueden producir realizando una actividad deportiva son tres: leves, graves y muy graves. Dejando al margen a los muy graves, Lucía Sagarra dio a conocer algunas nociones para enfrentarse a los accidentes de carácter leve:

 

Lesiones tipo traumáticas (esguinces, traumatismos, luxaciones, etc.): En el caso de los esguinces, estos producen dolor e inflamación, pero no se pierde la movilidad de la articulación, se va a tener una movilidad conservada, se va a poder mover ligeramente. Es necesario abandonar la práctica, aplicar hielo local, de unos 15 a 20 minutos, con algún tipo de paño, y un vendaje (siempre que este se haga correctamente). Inmovilizar mínimamente la articulación y elevar el miembro afectado para ser trasladado a un centro hospitalario.

En el caso de una luxación (salida del hueso de la cavidad de la articulación). Nunca reducir o intentar colocar el hueso en su sitio, podría producirse una lesión importante. Aplicación de hielo local en la zona afectada. Si la persona afectada manifiesta entumecimiento el hueso podría estar comprimiendo algún nervio y entorpeciendo su irrigación sanguínea. En ese caso no se debería inmovilizar.

 

Roturas fibrilares. Se produce un dolor característico, muy local, como si se tratara de una pedrada. Aconsejable reposo y hielo. Vendaje compresivo. Nunca aplicar un masaje o calor, lo que podría provocar una lesión aún más importante.

 

Traumatismos en la cabeza. Cerciorarse de que la persona que lo ha sufrido responde a preguntas con coherencia, si es capaz de mover mínimamente las articulaciones. Muy importante trasladar al accidentado a un centro hospitalizado. En el caso de que tenga casco (como puede ser en deportes como el ciclismo o el motociclismo), este no se debe retirar ni manipular de ningún modo.

 

Hemorragia de nariz. Sentarse, hacer una compresión, un taponamiento local durante 10/15 minutos. Si el sangrando continúa se debe colocar una gasa impregnada en agua oxigenada para cortar la hemorragia. Si son sangrados cutáneos estos se deben lavar con agua y jabón, desinfectarlos correctamente.

 

Rozaduras. Sobre estas lesiones a día de hoy existe controversia científica sobre cómo deben ser atentidas. Se aconseja retirar la piel y curar la herida si es frágil o el contenido sucio. En ampollas muy tensas, con líquido, sería aconsejable pincharla, con higiene y dejar que salga el líquido, pero sin levantar la piel.

 

Quemaduras de sol. Son necesario prevenirlas con protección solar, gafas de sol (diferentes dependiendo de la actividad a realizar) y gorras. La práctica deportiva en días calurosos debe evitar las horas de máxima insolación. Resulta necesario distinguir entre lipotimia y golpe de calor. Si se produce una lipotimia es necesario abandonar la actividad, colocarse a la sombra en posición semisentada, para evitar que la cabeza no reciba tanta irrigación.

En cuanto al golpe de calor, este no va acompañado de sudoración, pero sí de temperaturas muy altas, que pueden llegar hasta a los 40º y pueden provocar convulsiones. Aunque la forma de proceder es muy parecida, es recomendable desplazar a la persona accidentada a un centro médico cuanto antes.

 

http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=154474

 

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“OPERACIÓN BIKINI”: PERDER GRASA DE UNA MANERA SALUDABLE Y EFICAZ

Llega el buen tiempo, se acerca el verano y todos hablan de la famosa “Operación Bikini”. Debemos tener claro que la verdadera y saludable “Operación Bikini” no dura sólo tres meses. Ser constante y entrenar durante todo el año es la única manera de conseguir nuestros objetivos, ya sean de rendimiento, de salud o incluso estéticos. Nuestro colegiado Fran Mata ofreció algunas claves para disminuir el porcentaje de grasa corporal de manera saludable y eficaz en el espacio semanal del COLEFA en el programa “Escúchate”, de Aragón Radio.

 

-Colaboración de Fran Mata (colegiado número 55.523) en Aragón Radio (4-4-2017)-

Como siempre recomendamos desde el COLEFA, lo más importante es velar por nuestra salud. Si no estamos habituados al ejercicio no debemos someternos de repente a programas muy intensos, el cuerpo requiere de un periodo de adaptación que no podemos obviar. Sin embargo, las personas que realizan actividad física de manera regular sí pueden dar alguna pincelada a su entrenamiento en estos últimos meses y encararlo a la pérdida de grasa o la definición muscular.

Mata también recuerda que el sedentarismo está relacionado con varias enfermedades, habiéndose convertido en la epidemia del S. XXI. “El cuerpo humano es una máquina diseñada para el movimiento y necesita moverse para estar sano”. Numerosos estudios han demostrado que “un delgado sedentario tiene más riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular o de padecer hipertensión arterial que una persona con sobrepeso que sea activa”. Ese es el verdadero objetivo de la actividad física, gozar de una buena salud.

Nuestro cuerpo almacena la energía sobrante en forma de ácidos grasos, siendo necesario conseguir que nuestro gasto calórico sea mayor que la ingesta calórica para disminuir el porcentaje de grasa corporal. Para ello, debemos controlar la ingesta calórica mediante la dieta y aumentar el gasto calórico mediante la realización de actividad física, “ponerse en manos de un nutricionista y un Educador Físico es la única opción para realizarlo de manera segura y eficaz”.
Un programa completo dirigido a la pérdida de grasa, debe combinar ejercicio aeróbico, entrenamiento de alta intensidad y trabajo de fuerza, ya que no debemos olvidar que el objetivo es perder grasa, no músculo y que es necesario mantener una adecuada composición corporal.
Igualmente, para que el programa sea eficaz y seguro es necesario someterse a un reconocimiento médico previo y que exista un trabajo interdisciplinar y coordinado entre el endocrino, el nutricionista y el Educador Físico. El Educador Físico debe conocer nuestro estado de salud y si estamos siguiendo algún tipo de dieta hipocalórica para que la prescripción del ejercicio sea individualizada y acorde a las necesidades y condiciones de cada sujeto.

Por otro lado, debemos desmentir el mito de que es posible quemar grasa de manera localizada, de la misma manera que no podemos elegir en qué zona acumular la grasa cuando engordamos tampoco podemos hacerlo a la inversa, la quema de grasa se produce de manera general en todo el cuerpo. No obstante, todos observamos como el tejido adiposo se acumula en mayor medida en algunas partes del cuerpo (abdomen, muslos…) esto es debido a que las células adiposas de esas zonas tienen una mayor cantidad de receptores que tienden a retener esas grasas y dificultan su oxidación.

Respecto al uso de algunos suplementos como la L-Carnitina, que suelen ser publicitados como “aceleradores del metabolismo”, desde el COLEFA recomendamos mucha prudencia. La única función de la L-Carnitina es permitir que la grasa entre en la célula y allí pueda ser transformada en energía, además una dieta equilibrada ya nos proporciona los niveles necesarios. El único y verdadero acelerador del metabolismo es el ejercicio y someternos a un programa de actividad física dirigido por un Educador Físico es la única manera de perder grasa de una manera eficaz y saludable.

La entrevista completa se puede escuchar en el siguiente enlace: http://www.aragonradio.es/radio?reproducir=154777

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Comunicación de resultado del proceso de selección para Gerente del COLEFA

Comunicación de resultado del proceso de selección para Gerente del COLEFA

 

 

 

 

 

RESULTADO DEL PROCESO DE SELECCIÓN PARA GERENTE DEL COLEFA

LOS PELIGROS DEL SOBREENTRENAMIENTO

Entrenar en exceso puede tener consecuencias negativas para nuestro organismo, especialmente cuando no existe ningún tipo de control sobre el entrenamiento ni la recuperación. Cuando la fatiga producida persiste en el tiempo, se puede llegar a producir el estado de sobreentrenamiento. Este síndrome relacionado con la fatiga, cuando alcanza niveles patológicos, puede llegar incluso a suponer el abandono de la práctica deportiva. El colegiado Borja Muñiz ofreció algunas claves para identificar y afrontar esta cuestión en el espacio semanal del COLEFA en el programa “Escúchate”, de Aragón Radio, el pasado martes, 21 de marzo.

 

-Colaboración de Borja Muñiz (colegiado nº 58.155) en Aragón Radio (21-3-17)-

Muñiz subrayó la importancia de la recuperación tras el ejercicio físico. Precisamente, “el sobreentrenamiento puede producirse tanto por un exceso de entrenamiento como por un defecto en la recuperación”. Esta última es tan importante porque “al contrario de lo que mucha gente piensa, los beneficios de una sesión de entrenamiento se producen en el momento en el que el organismo se adapta al estrés producido por el ejercicio”. Este fenómeno de adaptación (conocido como supercompensación) puede durar horas o días.

 

Borja Muñiz es, además de Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Máster en Alto Rendimiento Deportivo por el Comité Olímpico Español. Actualmente trabaja en su Tesis Doctoral en la Universidad de Zaragoza sobre el entrenamiento de fuerza en nadadores adolescentes. Desde su experiencia recuerda que “si la recuperación no ha tenido lugar convenientemente puede producirse la fatiga subaguda que puede durar incluso semanas”. Si esta se prolonga en el tiempo, podríamos estar hablando de fatiga crónica, o lo que es lo mismo, estado de sobreentrenamiento. “En ese caso hablaríamos ya de un estado patológico, con su propio cuadro clínico, un proceso de fatiga que conlleva meses de recuperación”.

 

Escuchar las señales del organismo

 

Si bien los datos empíricos demuestran que el sobreentrenamiento afecta más a los deportistas jóvenes que a los veteranos, nadie se encuentra libre de poderlo sufrir. “De hecho, es más probable que aparezca entre aquellas modalidades o deportes donde se produce una mayor demanda de fuerza, con pesas, alta velocidad o cambios de ritmo muy intensos. Sin embargo, en deportes de resistencia, como el ciclismo o el running, puede resultar más complicada su detección”.

 

Un rasgo común entre aquellas personas afectadas por el sobreentrenamiento es que se trata de “deportistas altamente motivados para la práctica deportiva, por lo que se producen desajustes de gestión de dicha motivación”. Para evitarlo resulta necesario vigilar aspectos paralelos al entrenamiento “como pueden ser los hábitos de vida, las relaciones sociales, los descansos… y escuchar a nuestro organismo”.

 

También, como en todo que tiene que ver con la actividad física, lo aconsejable es “ponerse en manos de profesionales, que nos ayuden a marcarnos objetivos realistas a medio y largo plazo”.

 

El sobreentrenamiento puede tener consecuencias perjudiciales para nuestra salud. “A largo plazo es posible que produzca depresiones y el abandono de la práctica deportiva”, por lo que es necesario saberlo evitar, identificar y tratar, llegado el caso.

 

En cuanto al tratamiento, “lo más efectivo suele ser el reposo, aunque también se pueden poner en marcha métodos físicos de recuperación, como la sauna, el masaje, la restauración del sueño o el apoyo psicológico, llegado el caso”.

 

En definitiva, entender la recuperación como parte importante del entrenamiento es necesario para poder disfrutar de los beneficios que nos aporta el ejercicio físico.

 

 

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